Nuestra misión

La misión de la Iglesia del Nazareno es hacer discípulos semejantes a Cristo en todas las naciones.

Somos una iglesia que cumple con la gran comisión (Mateo 28:19-20). Como comunidad de fe global, somos comisionados a llevar las buenas nuevas de vida en Cristo Jesús a personas en todas partes y difundir el mensaje de santidad bíblica (vivir a la semejanza de Cristo) en todos los países.

La Iglesia del Nazareno une a individuos que han aceptado a Jesucristo como Señor de sus vidas, que comparten en comunión cristiana, y que buscan fortalecerse mutuamente en el desarrollo de su fe mediante la adoración, la predicación, la capacitación y el servicio a otros.

Junto a nuestro compromiso personal con una vida semejante a la de Cristo, también nos esforzamos por expresar la compasión de Jesucristo a todas las personas.

Aunque el motivo principal de la iglesia es glorificar a Dios, también somos llamados a participar activamente en su misión – reconciliar al mundo consigo mismo.

Nuestra declaración de fe contiene los fundamentos históricos de nuestra misión: evangelismo, santificación, discipulado y compasión. La esencia de la santidad es la semejanza a Cristo.

Los nazarenos se están convirtiendo en un pueblo enviado – a hogares, lugares de empleo, comunidades y aldeas, al igual que a otras ciudades y países. Hoy en día, enviamos misioneros desde todas las regiones del mundo. Dios continúa llamando a personas ordinarias para hacer cosas extraordinarias, lo cual es posible por la persona del Espíritu Santo. 

Centro de Ministerio Global

El Centro de Ministerio Global de la Iglesia del Nazareno, ubicado en Lenexa, Kansas, es el centro administrativo de la iglesia. Por medio de este centro, los nazarenos traspasan fronteras y límites para asistir a un sin número de esfuerzos de apoyo alrededor del mundo, incluyendo pastores y laicos en iglesias locales, hospitales, instituciones educativas, programas de capacitación y asistencia de desastres. 

Visitas guiadas de las instalaciones están disponibles de lunes a viernes a las 10 a.m. y 2 p.m. (CST). Puede hacer arreglos para su visita enviando un correo electrónico a gmctours@nazarene.org o llamando al Centro de Ministerio Global al 1-913-577-0500 para hablar con un recepcionista.

Manual de la Iglesia del Nazareno

La edición 2013 – 2017 del Manual incluye una breve declaración histórica de la iglesia; la constitución de la iglesia, que define nuestros Artículos de Fe, nuestro entendimiento sobre la iglesia, el Pacto de Carácter Cristiano para una vida santa y los principios de organización y gobierno; el Pacto de Conducta Cristiana, que trata asuntos importantes de la sociedad contemporánea; y políticas del gobierno eclesiástico que tratan con la organización local, distrital y general de la iglesia.

Para imprimir o descargar el Manual de la Iglesia del Nazareno 2013 – 2017, haga clic aquí.

Educación

Desde nuestros comienzos, la educación ha sido una parte central del compromiso de la Iglesia del Nazareno con la tarea de hacer discípulos. Hoy día los nazarenos son bendecidos con los recursos y la responsabilidad de una red de 53 universidades y seminarios que proveen educación a 53,000 estudiantes en más de 120 áreas mundiales. 

Alcance global

Los nazarenos son apasionados con hacer la diferencia en el mundo llevando las buenas nuevas de Jesucristo a personas en todas partes. Hoy día hay aproximadamente 700 misioneros y voluntarios sirviendo alrededor del mundo. Cada semana, los nazarenos adoran en más de 212 idiomas o dialectos, con literatura producida en 90 de éstos. La iglesia opera 33 clínicas médicas y hospitales alrededor del mundo. La empresa misionera es una realidad gracias a las contribuciones de la familia nazarena global. Los nazarenos están involucrados en la plantación de nuevas iglesias y congregaciones a través de la oración, donación, y apoyo a voluntarios y misioneros contratados alrededor del mundo. 

Teología

La Iglesia del Nazareno sigue la tradición histórica de la fe cristiana ortodoxa. Creemos que la Biblia es una historia sobre la auto-revelación de Dios particularmente en la vida, ministerio, muerte y resurrección de su hijo Jesucristo. Cristo fue la expiación por nuestros pecados en la cruz para así liberarnos de nuestro pecado (Romanos 3:25).

Creemos en la gracia preveniente de Dios que va adelante y nos atrae a Dios. Esta gracia suscita en nosotros hambre de buscar más para nuestras vidas y nos empodera para responder a la tierna voz del Espíritu que nos acerca al corazón de Dios. Dios entonces nos atrae y espera amorosamente nuestra respuesta. (Juan 6:44; Juan 12:32)

Creemos en la gracia justificadora de Dios que ya no cuenta nuestros pecados en contra de nosotros cuando nos arrepentimos (2 Corintios 5:19). Dios reconcilia, perdona, y restaura nuestra relación con Dios mismo como tan solo lo podría hacer un padre amoroso. La muerte de Cristo en la cruz hace que nuestra justificación sea posible (Romanos 5:8).

Creemos en la gracia santificadora que nos transforma por el poder de su Santo Espíritu que trabaja en nuestro interior desde el momento en que nos convertimos hasta que partimos para nuestra morada eterna. El crecimiento continuo en nuestra relación con el Espíritu de Dios nos lleva a niveles más profundos de compromiso. Hablamos a menudo de la perfección cristiana o de la entera santificación como una segunda obra de gracia instantánea por la cual Dios purga nuestro corazón del control egocéntrico y del orgullo, y lo llena de amor divino que toma el completo control de nuestro corazón y vida. El egoísmo es reemplazado con el santo deseo de cumplir los dos grandes mandamientos de Jesús: amar a Dios y amar a otros (Mateo 22:34-40). La transformación y el crecimiento en gracia continúa durante el resto de nuestra vida en la medida en que sometamos nuestra voluntad a la voluntad de Dios. 

Finalmente, buscamos vivir en relación cercana con Jesucristo y hacer discipulos semejantes a Cristo a medida que modelamos el mensaje cristiano que proclamamos y lo llevamos a la acción mientras vivimos en su gracia transformadora. 

Gobierno

El gobierno de la Iglesia del Nazareno es una combinación entre el episcopado y el congregacionalismo. Seis representantes electos sirven en la Junta de Superintendentes Generales. A esta junta le es encargada la responsabilidad de administrar el trabajo de la Iglesia del Nazareno alrededor del mundo. La Junta de Superintendentes Generales también interpreta el Manual de la Iglesia del Nazareno, que es el libro de gobierno de la denominación. El Manual también está disponible en línea traducido a múltiples idiomas.

La Asamblea General de la iglesia sirve como la autoridad suprema para la formulación de doctrinas, creación de reglas y elecciones de la Iglesia del Nazareno, sujeta a las provisiones de la constitución de la iglesia. La Asamblea General se reúne una vez cada cuatro años y está compuesta por representantes  electos de todos los distritos de la denominación alrededor del mundo.

La Asamblea General elige a los miembros de la Junta de Superintendentes Generales y considera propuestas legislativas de parte de los 463 distritos de la iglesia. Los temas bajo consideración pueden variar desde el método de llamado pastoral hasta la bioética.

La Asamblea General también elige representantes de todas partes del mundo a la Junta General de la Iglesia del Nazareno. La Junta General lleva a cabo los negocios corporativos de la denominación. 

Una tradición de servicio

Los nazarenos son personas compasivas. Creemos en el servicio a los demás. Esto es expresado localmente a las comunidades a través de sus miembros. Las contribuciones de nazarenos hacen posible la administración de Ministerios Nazarenos de Compasión (MNC). Siguiendo el ejemplo de Jesús, MNC busca educar, vestir, albergar, alimentar, sanar y fortalecer a aquellos que sufren bajo la opresión, injusticia, violencia, pobreza, hambre y enfermedad. A través de 183 centros de ministerios de compasión, 101 centros de desarrollo infantil, cerca de 100 proyectos, y muchos esfuerzos voluntarios, los nazarenos son instrumentales en asistir a personas en todas partes del mundo que han sido afectadas por guerra, hambruna, huracanes, inundaciones y otros desastres naturales o causados por el ser humano.

La red mundial de Iglesias del Nazareno hace posible que la denominación sirva como un conducto de asistencia a naciones dolidas. Los nazarenos proveen dinero para comida, artículos médicos, vestimenta, y otros artículos a personas en múltiples países donde hay gran necesidad. Además, la infraestructura misionera de la denominación es utilizada a menudo por World Relief y agencias similares cuando necesitan asistencia para llevar artículos a áreas remotas o en dificultad.

Los nazarenos también ofrecen de su tiempo y servicio a través de equipos voluntarios de Trabajo y Testimonio y equipos misioneros para construir iglesias, escuelas y clínicas, y para compartir la buenas nuevas de Jesucristo.

La Iglesia del Nazareno alcanza a personas alrededor del mundo a través del poder de la tecnología. Cada semana del año pasado, Transmisión Misión Mundial emitió 140 programas radiales en 72 países y 36 idiomas.