Una mujer en India utiliza su analfabetismo para esparcir el evangelio

Maharashtra, India

En un pequeño pueblo en Maharashtra, India, vive una mujer de 65 años llamada Praryagabai. Ella nunca había ido a la escuela y no sabía leer ni escribir.

Un día, el pastor local Ashish Kharchan le contó a Praryagabai la historia de Jesucristo. Al escuchar sobre Jesús, ella tuvo hambre de saber más acerca de él.

Algunos pastores nazarenos le dieron seguimiento y le hablaron más de Jesús. Praryagabai siempre que podía asistía a los servicios dominicales y a cualquier otra reunión de oración durante la semana. Como resultado, ella aceptó a Jesucristo como su Señor y, poco después, fue bautizada.

Debido a su decisión de aceptar abiertamente a Cristo, se enfrentó a mucha oposición por parte de su familia y sociedad. Praryagabai era víctima de constante persecución, y algunas personas cortaron toda la comunicación con ella.

"He encontrado al verdadero Dios que está vivo, e incluso si me molestan o me matan por eso, no me importa porque ya tengo 65 años", dijo Praryagabai. "Tengo que morir algún día, e incluso si muero hoy, no me importa morir por Jesucristo".

Aunque no sabía leer ni escribir, y pese a ser muy pobre, ahorró algo de dinero y compró una copia de la Biblia.

Poco tiempo después, le robaron la Biblia. Debastada, Praryagabai estaba decidida a volver a traer las Escrituras a su hogar. Así que, ella trabajó en una granja como jornalera y ahorró el dinero para comprar otra copia de la Biblia.

Después de comprar su nueva Biblia, se le ocurrió un plan de compartirla con otras personas. Así que fue y se sentó debajo de un árbol cerca de una carretera donde los estudiantes pasaban de camino hacia y desde la escuela. Mientras se sentaba allí, llamaba a algún estudiante que pasaba y le pedía ayuda. 

"¿Me podrías leer esto en voz alta, por favor?" Decía Praryagabai. "Te daré dos rupias".

Mientras el estudiante le leía la Biblia, esperando ganar sus dos rupias, otros estudiantes se reunían a su alrededor para escuchar lo que se leía.

Praryagabai hacía esto todos los días, y gracias a la paga que les prometía, los estudiantes le ayudaban a leer con entusiasmo. Por medio de esta estrategia, el evangelio fue compartido con toda su aldea.

Muy pronto, personas que trabajaban para un programa de alfabetización de adultos llegaron a esta aldea. Comenzaron clases de alfabetización para adultos y Praryagabai se inscribió. Aprendió el alfabeto en el idioma marathi y lentamente aprendió a leer y escribir. Hoy, ella tiene 70 años y ha terminado de leer la Biblia completa dos veces.

Praryagabai todavía asiste a todas las reuniones de oración en todo el distrito. Si un predicador le pide a alguien que lea un pasaje de las Escrituras, ella es la primera en encontrarlo y leerlo en voz alta.

 "Me bendice y anima la vida de [Praryagabai]", dijo Vinay Gaikwad, el superintendente del Distrito Mid-Maharashtra.

Praryagabai no creía que había excusa alguna para no compartir el evangelio de Jesucristo: el analfabetismo, abandono de la familia, parientes y sociedad, pobreza, e incluso la persecución y las amenazas a la vida. Nada podía impedirle compartir el evangelio.

--Church of the Nazarene Eurasia

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