La Iglesia del Nazareno cree que todo hombre y mujer, cualquiera sea su orientación sexual, debe ser tratado con dignidad, gracia y amor santo. Sin embargo, continuamos afirmando que el estilo de vida homosexual es pecaminoso y contrario a las Escrituras.

Además, deseamos enfatizar nuestro llamado a los nazarenos alrededor del mundo a volver a comprometerse con una vida de santidad, caracterizada por amor santo y expresada a través de un estilo de vida de pureza sexual riguroso y consistente. Afirmamos que el concepto bíblico del matrimonio, el cual siempre es un compromiso de por vida entre un hombre y una mujer, es la única relación dentro de la cual el regalo de la intimidad sexual es apropiadamente expresado.

Junta de Superintendentes Generales