Hay tres celebraciones fundamentales en el calendario de la vida de la iglesia cristiana: El nacimiento del Señor Jesús, Su muerte y resurrección y el cumplimiento de la promesa del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés. De estas tres celebraciones, el Día de Pentecostés es aparentemente el que menos se recuerda o se celebra en la iglesia. Tal vez, una de las razones es que no es fácil llevar la secuencia de los 50 días después de la celebración del Día de Resurrección. Otra puede ser que la mayoría de los calendarios populares no marcan la fecha del Día de Pentecostés.

El comité de estrategia hispana acordamos enfatizar este año la celebración del Día de Pentecostés con una invitación especial a las iglesias hispanas/latinas a un día de oración y ayuno en la semana previa al Día de Pentecostés.

También animar a los pastores a predicar sobre la venida del Espíritu Santo y su obra en la vida de la iglesia y el creyente: Jesucristo prometió enviar el Espíritu Santo: “Y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8).

Celebremos el Día de Pentecostés y recordemos la obra y el acompañamiento del Espíritu Santo a Su iglesia.