Centro de tutoría en Puerto Rico comparte el amor de Dios a través de la educación

Cataño, Puerto Rico

Un centro de tutoría en la Iglesia de la Iglesia del Nazareno Proclamación y Alabanza en Cataño, Puerto Rico, está brindando a los estudiantes una mejor oportunidad de futuro al ofrecerles clases de tutoría gratuitas. El centro también le introduce a los estudiantes orientación a las diferentes carreras profesionales que pudieran llegar a escoger y les muestra el amor de Cristo de manera intencional. 

La pastora titular Gladibell Rivera comenzó el centro hace casi 20 años cuando se vio en dificultades para costear las clases de tutoría para su hija.

"Necesitaba un tutor de matemáticas para mi hija, pero el precio era muy elevado", dijo Rivera. "Me hizo pensar que los padres de familia de bajos recursos definitivamente no tendrían la oportunidad de costear las tutorías".

Después de mucha planificación, colaboración y apoyo, el centro de tutoría de la iglesia ofreció servicios para estudiantes de primero a sexto grado. 

"Los niños que terminaron el sexto grado nos preguntaron por qué nos detuvimos allí y que necesitaban más ayuda", dijo Rivera. “Entonces, continuamos y expandimos nuestra tutoría al 12avo grado. Hoy, incluso ayudamos a los estudiantes universitarios porque les ofrecemos acceso a Internet, y algunos de ellos vienen a tomar sus exámenes en línea".

El crecimiento del centro de tutoría no sucedió de la noche a la mañana. Cuando el centro abrió por primera vez, los maestros de las escuelas locales no querían que sus estudiantes asistieran.

"Las dificultades más grandes sucedieron al principio cuando los maestros de la escuela se enteraron de que éramos una iglesia", dijo Rivera. “Esperábamos que los maestros nos recomendaran a los estudiantes. En cambio, los maestros querían mantener una separación entre la escuela y la iglesia. Pero, tan pronto como los padres se enteraron de que teníamos un programa, comenzaron a enviarnos a sus hijos por su cuenta".

El centro de tutoría no solo ayuda a niños de hogares de bajos recursos sino también a estudiantes con dificultades de aprendizaje o estudiantes que experimentan algún tipo de violencia doméstica.

"Había una niña llamada Paola que comenzó a asistir al centro de tutoría cuando estaba en cuarto grado y sufría violencia doméstica", dijo Rivera. “Cada vez que le preguntaba qué quería estudiar en la universidad, tenía dudas. Le dije que era brillante y que podía llegar a alcanzar algo grandioso. Años más tarde fue aceptada en la escuela de medicina, y mientras era estudiante universitaria, acudió a nosotros y dijo que quería dar de vuelta lo que había recibido de nosotros. Entonces, se ofreció como voluntaria en el centro de tutoría".

El centro espera continuar impactando positivamente a niños como Paola y tiene muchos planes para el futuro. Recientemente, el centro comenzó a invitar a profesionales para que les dieran charlas de orientación sobre diferentes carreras a los estudiantes con el fin de abrirles el panorama de qué les gustaría hacer en el futuro.

"Hasta ahora, hemos tenido expertos en seguros, enfermería, contabilidad y diseño de interiores", dijo Rivera. "Hacemos esto porque hay jóvenes en la escuela secundaria que aún no están seguros de qué estudiar cuando lleguen a la universidad o qué carrera deben seguir".

Si bien la educación es importante, el objetivo siempre ha sido demostrar el amor y la compasión de Cristo hacia los estudiantes.

“Algunas personas nos preguntan cuántas personas han llegado a la iglesia a causa del centro de tutoría”, dijo Rivera. "Les decimos que quizás no muchos, pero todos han conocido a Cristo por medio del centro".

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